miércoles, 24 de noviembre de 2010

El boom de vivienda en Perú puede terminar si no se genera suelo urbano

El mercado de vivienda y el sector construcción en el Perú, viene evolucionando positivamente, acompañado del continuo crecimiento económico desde hace más de 10 años. A pesar de la crisis financiera internacional desatada en el 2008, el Perú ha logrado cerrar el 2009 con cifras positivas y es uno de los países de la región con mayores perspectivas y potencial de crecimiento.

El sector vivienda y construcción tienen particular impulso y apoyo del Gobierno, que ha desarrollado importantes planes de inversión en infraestructura, promueve el acceso al crédito a la vivienda; y otorga subsidios a sectores de menores recursos.

Sin embargo a pesar de los avances tanto económicos como en el sector vivienda, y como en muchos países de la región, aun persiste el gran reto de reducir el déficit habitacional. Según cifras del Ministerio de Vivienda en el Perú existiría un déficit habitacional del orden de 1’860,692; de los cuales 389,745 es cuantitativo y 1’470,947 corresponde a un déficit cualitativo.

El 65% del déficit es urbano, asimismo el 26% del déficit se concentra en Lima, a pesar que existen importantes iniciativas del Gobierno para impulsar la construcción masiva de vivienda, el espacio disponible para construir nuevas viviendas es cada vez más escaso, no solamente por la escases en zonas céntricas sino por la falta de terrenos periféricos dotados con la infraestructura necesaria para el desarrollo de vivienda de interés social.

La mayor parte de la oferta inmobiliaria se dirige a sectores de altos ingresos, sin embargo el mayor potencial de viviendas esta en sectores de menores ingresos, segmento del cual muchos promotores y desarrolladores, así como entidades financieras ya están promoviendo su participación en estos segmentos.

Si bien el mercado de viviendas en el Perú se muestra dinámico, es previsible que si no se encuentran mecanismos eficientes para dotar espacios para la construcción de viviendas de calidad para sectores de medianos y menores recursos, los precios de los terrenos podrían incrementarse vertiginosamente e incidirán en el costo de las viviendas, dificultando el acceso y la calificación a los créditos hipotecarios, asimismo el mercado se expone al incremento de la informalidad, invasiones, trafico de terrenos, etc., estos hechos podrían frenar el buen dinamismo del sector y llevar a una profunda crisis habitacional que sin duda incidiría en la economía y desarrollo social del país.

Ante la imperante necesidad de implementar políticas, estrategias y normas que permitan otorgan sostenibilidad a la construcción de viviendas sociales, es preciso explorar otras experiencias de otros paises de la región. Algunas soluciones a la problematica de suelo urbano son la creacion de bancos de tierra como funciona exitosamente en Bogotá; o generar las condiciones para que los grandes Fondos Inmobiliarios privados generen reservas de tierra urbana como sucede en México. ¿Porque tratar de crear la rueda? si esta ya fue inventada?. Podemos aprender de experiencias de otros paises y no cometer los mismos errores.


Ronald Sanchez
Economista